Joyería Sanadora

Llevar siempre contigo tus cristales favoritos, o los que necesites en cada momento, es una de las mejores formas de recibir su poder. Si además están armonizados en un amuleto de poder-joya, ¡ya tienes todo lo que necesitas!

Ya te contamos que Emeli tiene una habilidad única para la creación. La fuerza, la armonía y la luz de sus joyas son la combinación perfecta para conectar con los cristales y la naturaleza en cualquier ocasión. Ellos no solo te sanan, sino que también le dan un toque especial a tu estilo. Paula y Emeli trabajan juntas… bueno, en realidad Emeli siempre hace lo que quiere, y suele preguntar sobre las propiedades del cristal cuando ya tiene la joya lista. Pero su intuición nunca falla, ni en las combinaciones ni en los estilos.

Entre risas y largas conversaciones sobre las propiedades de los cristales, nacen creaciones mágicas: collares, pulseras, brazaletes y amuletos para ti y tus espacios, llenos de luz y creatividad. Aquí las encontrarás organizadas por colores, para que explorar sea toda una aventura de energía.

Blancos y transparentes

Simbolizan claridad y energía. Ayudan a despejar dudas, aportar visión y descubrir la verdad en momentos de confusión. Además, funcionan como una fuente de energía, potenciando tanto nuestra fuerza como la de otros cristales con los que se combinan.

Lilas, Violetas y Morados

Simbolizan calma, serenidad y transformación. Actúan como ansiolíticos naturales, apaciguando procesos mentales que generan ansiedad e intranquilidad, fomentando un estado de paz y armonía. 

Azules

Fomentan la comunicación y la conexión interior, ayudando a escuchar, expresarse y acceder a la sabiduría universal.

Verdes y Rosas

Los cristales verdes simbolizan la sanación, ayudando a cerrar heridas del alma, mientras que los cristales rosa representan amor y dulzura, enseñándonos a vernos y a los demás con amor y fomentar el perdón.

Amarillos y DOrados

Los cristales solares irradian alegría, calidez y prosperidad. Conectan con nuestra fuerza interior, guiándonos hacia nuestro poder y centro. Son símbolos de abundancia y espectacularidad.

Rojos

Simbolizan la fuerza vital que nos conecta con la tierra, proporcionándonos fortaleza, estabilidad y  la capacidad de reconstruirnos tanto de forma  interna como externa.

Marrones y Negros

Protectores excepcionales, capaces de repeler, absorber y redirigir energías negativas. También invitan a la introspección profunda y destacan por su elegancia incomparable.